Un camino hacia una nueva resurrección.

Christina Maria Gerber

Hijo/a del hombre. Cada acción que realizas es sagrada. Cada gesto encierra magia. Irradias luz sin siquiera darte cuenta. Te honro por estar aquí. Te honro por emprender este camino, por tener el valor de afrontar la vida. Por tu voluntad de crecer, por tu fortaleza para soportar el dolor y experimentar la transformación.

Por no dejar que tu luz se apague, ni siquiera en los momentos más oscuros, sino por mantenerla dentro de ti hasta que tenga la fuerza para brillar con intensidad una vez más.

Te honro por ser portador/a de la chispa divina, aunque tú mismo/a no tengas idea de adónde te llevará tu camino.

Ten la seguridad de que no estás solo/a. Eres parte del todo...
Y sí, también mereces honrarte por ello.